En el mundo corporativo, la logística puede tener una orientación interna o externa. En esta última, se dedica a cubrir el flujo desde el punto de partida hasta la entrega al usuario.
La logística militar, se encarga de organizar y decidir cuándo transportar suministros hacia lugares donde sea necesario.
En logística, hay 2 etapas:
1ª: se optimiza el envío de material de forma constante mediante transportes y centros de almacenamiento.
2ª: organiza recursos para llevar a cabo determinado proyecto.
Los flujos logísticos impiden la falta de productos, minimizan los costes de transporte, obtienen un producto en un mínimo de tiempo y almacenan un mínimo de bienes.
El flujo logístico es clave en lo que se refiere a fabricación “just in time” donde el objetivo es reducir al mínimo el stock remanente.
Un buen método para optimizar un sistema de distribución es utilizar un “árbol” que cubra la zona de distribución y diseñe la red de transporte. Luego hay que situar los nodos de almacenaje dimensionados para poder manejar la demanda mínima, media o máxima de productos.
Muchas veces la capacidad de transporte se ve limitada por la cantidad de demanda fuera del lugar del nodo de almacenamiento.
Cuando el transporte se encuentra fuera de un punto de almacenamiento excede su capacidad de almacenar productos, este almacenamiento sirve solamente para igualar la cantidad de transporte por unidad de hora para disminuir picos de carga en el sistema del transporte.