Un “global positioning system” o GPS es un sistema de posicionamiento global computarizado que permite saber en qué lugar nos encontramos cuando estamos manejando o cuando hacemos trekking, por ejemplo. También sirve para saber cómo llegar a ese lugar, ubicar a una persona objeto o nave.
¿Pero cómo es el funcionamiento de un GPS? En el espacio exterior existen satélites a 20.000 km de distancia que pueden indicarnos la posición en que estamos gracias a la velocidad de emisión de onda entre los GPS y dichos satélites.
Hay GPS básicos que no contienen estos mapas y que nos llevan a las coordenadas que le hayamos indicado. Son usados para hacer senderismo o trekking, son gps portátiles (caben en un mano) y su batería puede durar entre 5 y 10 horas.
Los GPS pueden contener mapas de carreteras, donde introducimos el destino a donde queremos llegar con nuestro automóvil.
Por lo general, los GPS tienen un altímetro, lo que resulta en datos confiables en lo que a altura se refiere, y en una brújula electrónica, lo que hace que los GPS funcionen estando uno parado, pudiendo medir distancias o señalar puntos cardinales.
Los que no poseen brújulas, sólo sirven para seguir un rumbo cuando estamos caminando.
Los GPS más caros pueden indicar la velocidad a la que vamos, cantidad de kilómetros recorridos, altura del lugar en que estamos, tiempo que llevamos parados o andando, distancia que nos falta para llegar, etc.
Poseen una pantalla dedicada a estos datos en particular y otra pantalla que muestra el menú principal.